“A veces sueño que alguien me deja una herencia y empleo todo ese dinero en mejorar las condiciones de la Academia de Boxeo de Unión de Reyes, y aún dormido veo imágenes claras de mis muchachos encaramados en el podio de premiaciones. Cuando despierto me siento muy feliz como si todo fuera realidad”.
Para Antonio (Tony) Peñate Álvarez, con 46 años de experiencia como entrenador de boxeo, el pugilismo es razón de ser y hasta una forma de interpretar el mundo, porque moverse en el ring, esquivar, golpear y adivinar las intenciones del contrario son las habilidades y recursos de supervivencia a los que debemos apelar en la vida.
Finalizaba la década del 50, en el pasado siglo, y, siendo un fuerte y arrojado muchacho pueblerino, quiso probar suerte en uno de los pocos deportes que le permitía ganar algún dinerito para solventar deudas y necesidades en una época muy difícil para el país. Ver artículo completo »





